22/4/17

Como de Marte, mi mar.

Siempre me voy a arrepentir de haberlo dado por perdido cuanto todo terminó. Nunca pensé que alguien podía llenar la vida de tantas formas y colores, de darle rumbo, de alegrarla y mejorarla tal como vos lo hiciste. Llegaste cuando yo menos quería y más lo necesitada sin saberlo. Los días y las horas a tu lado fueron mágicas, y yo no me daba cuenta en ese tiempo. Ahora, a casi un año de que todo haya terminado es cuando más me doy cuenta de eso, tuve que haber luchado, tuve que haber hecho algo cuando decidiste terminar todo. No comprendía lo que significabas para mi hasta ahora. 

Me enseñaste a creer en mi, me enseñaste a ver que el mundo está lleno de personas que siempre van a querer lo peor para ti y que por eso debes dar todo lo contrario, me enseñaste a dar una sonrisa y llenar siempre de alegría hasta el lugar más gris y oscuro. Me enseñaste a ver el lado bueno de las cosas siempre, a pensar, a observar, a sentir más allá de lo superficial. De vos aprendí a sentir las energías de las personas, a entender más a fondo que el universo siempre tiene un plan maestro que se cumple bajo cualquier circunstancia, un plan que nos incluye y debemos de entender y llevar a cabo. 

Me enseñaste que somos una parte infinitamente pequeña en un vasto universo, que tiene igual de importancia que la que tiene  el sol. Me enseñaste a nunca dudar de mi, y a siempre dar lo mejor, a creer en mis sueños y en buscar siempre realizarlos. Es egoísta quizás, ver todo lo que aprendí al estar a tu lado, y pensar que yo no te enseñé nada, así que siempre cruzaré los dedos para desear haberte enseñado alguna de esas grandes cosas que vos me enseñaste a mí, sin ni siquiera tener idea. Y es que no dejo de pensar en eso,en que quizás ese es el problema, no creo que te pasara por la mente en algún momento todo lo que me enseñabas sin darte cuenta, la magnitud de mi felicidad al estar a tu lado ni  mucho menos cuanto te quería.

Ese es el gran problema, de lo que más me voy a arrepentir. Creo que nunca te demostré realmente todo lo que significabas para mí, ni la felicidad que me daba al verte o la emoción que tenía cada vez que hacíamos planes para vernos. Perdón por no demostrarlo, perdón por nunca decirte que alegrabas mis días y les dabas más color, perdón por no dejar que mis ojos reflejaran todo lo que por dentro sentía hacia ti. Perdón por haber sentido tantas cosas y nunca habértelas dicho.

Me tocaste más allá de lo alguien jamás me ha tocado. Llegaste a mi alma, a mis sentimientos y energías. Influenciaste en  cada aspecto de mi vida y eso fue increíble. Siempre pensé que estamos hechos de hilos, algunos de ellos se conectan con otros seres mucho antes de que lleguen a nuestras vidas. Vos fuiste uno de mis hilos, de esos que forman un lazo indestructible e indescriptible, de esos que permanecerán unidos por el resto de la vida y que en algún momento se unen o se estiran, pero jamás se rompen. Fue como si el universo, en un perfecto y ordenado caos, quisiera que nos encontraramos, así lo pensé desde el primer momento que salimos, así lo sigo pensando ahora después de tanto tiempo después. No era una simple conexión física, iba más a allá de toda imagen, eran los pensamientos, los sueños, los hilos, las almas, los espíritus, que nos unieron y nos mantuvieron juntos por un tiempo.

Siempre estaré con la duda de qué fue realmente lo que nos pasó, si mi lejanía hacia vos en cuanto a demostrarte lo que sentía, o si era realmente que estábamos en etapas diferentes y ahora no era el momento. Hay días, la mayoría de ellos, en donde pienso que la culpa fue mía, que en mi manía de evitar salir herida no demostré todo lo que sentía, si en mi forma de protegerme, más bien te alejaba. Pensamientos así siempre pasan por mi mente, más cuando pienso en las promesas que hicimos al terminar lo que tuvimos.

Cuando todo acabó traté de convencerme que los días mejorarían, que si la vida nos separaba era por un motivo especial y se debía aceptar, pensaba que los hilos por ese momento debían alejarse para algún día reunirse de nuevo. Aún pienso eso, y en secreto, es lo que más deseo. Debo aceptar sin embargo, que entre más pasan los días y el tiempo separados, la posibilidad de  que el vínculo se rompa crece. Entiendo que las cosas pasan por algo, que cada situación tiene su razón de ser, pero lo único que quiero es tenerte acá cerquita mío. No importa si es como un simple amigo, con eso soy feliz. 

Dicen que uno extraña a veces más a la persona que era junto a alguien que a esa persona, pero yo extraño todo. Extraño lo que me enseñaste a ser, la persona que era junto a vos, y extraño mi razón de ser así, extraño al ejemplo que tenía para ser mejor cada día. Te extraño porque sos un ser increíble, con una personalidad de una en un millón, con una forma de ver las cosas, las personas y todo lo que te rodea de manera única e inexplicable. Extraño tus ojos con brillo y tus deseos de ser mejor que el día anterior. Extraño tu sonrisa y tu voz. Extraño todo de vos y con un día de tenerte cerca sería feliz.


Algo que escribí hace más de un año, por alguien de hace mucho tiempo. 

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