24/7/14

Estereotipo // no estereotipo.

Congeniar, congeniar, congeniar. ¿De eso se trata la vida? Andar sin rumbo por caminos desconocidos esperando que la persona con que choquemos en la fila del metro, la que nos atendió una vez en un café o la que tomó el mismo libro que nosotros en la mejor librería de la ciudad, sea la indicada. Es que acaso los días fueron creados para esperar el príncipe azul o sólo para andar buscando en caras abandonadas unos ojos que nos digan; "te he estado esperando". Es que acaso el ciclo de la vida es solo nacer,amar, reproducir, morir. Para muchos seres sin una perspectiva no estereotipada ese consiste su modo de vida.

Y la verdad, me es imposible concibir la idea de millones, y no miles, de personas pasando por sus días con único anhelo u objetivo de encontrar el amor verdadero, (y nótese la ironía de encontarlo en una calle, sin más ni menos, sin previo aviso o advertencia) Y no lo entiendo, por más que me esfuerce, que pase horas de horas pensando en eso, no logro entender como alguien tiene la inequívoca idea, según mi opinión, de creer que el amor es para lograr completar su ser, que amar significa encontrar su otra mitad y poder vivir completo de una vez por todas. 

Entre más lo pienso más ganas me dan de salir con un megáfono por toda la ciudad diciendo que somos nosotros mismos quiénes nos complementamos, nos llenamos y nos completamos. Decirles que el secreto del amor, todo lo que lo comprende y lo constituye está en compartir nuestra esencia y todo lo que somos.Garantizarles a todos lo que me oyen que de ahí, lo demás vendrá solo... las risas, los llantos, los besos y el apoyo. Desde el primer momento en que se entienda que el amor no es completar, es compartir, la premisa de que el amor debe de ser perfecto pero complicado, se eliminará por siempre.

No es tan difícil empezar a ver las cosas de una forma más singular, personal y auténtica , empezar a comprender que no estamos con alguien por estar bien con nosotros, sino que estamos con alguien para así poder compartir de una, u otra manera, nuestra esencia, nuestros gustos, nuestra vida. Comprender que el amor está echo para ser disfrutado, no para ser creado ni esforzado, aceptar que no importa cuánto queramos, el amor no es para fingir ni ser falsos, vivir con la idea de un amor donde la otra persona no es mi vida, si no mi acompañante, no cuesta nada.  Basta sólo con aceptar que las situaciones perfectas sólo se dan en los Cuentos de Hadas, que el Principe no estará en su Porche afuera de nuestra casa para llevarnos a un día de picnic en el campo y que sobretodo, NADIE puede cambiar y transformar lo que somos en lo que él quiera que seamos. 

Basta con ver el amor de abuelos y darse cuenta que eso es amor del puro, donde se comparte, se entrega, se convive. Y no se manda, no hace daños, ni deja cicatrices por dar mucho y nunca recibir lo suficiente. 

1 comentario:

  1. Hola, vengo a conocer tu blog. Espero seguir pasando. Te invito a que visites el mio, quizá te guste algo de lo hay allá.

    Saludos
    Jacob.

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