Mariposas

16/1/13

Relato.


Pasaban tardes ahí sentados, viendo a rato el vacío, viéndose a ratos a los ojos. Habían atardeceres en los que estaban ahí sin decirse nada más que un -hola-. Pero, habían otros en los que no paraban de hablar sus bocas, o sus corazones. Necesitaban decirse todo lo que tenían en el fondo del alma, por miedo a que el tiempo se acabara, por miedo a perderse en el silencio de sus almas. Sentían que debían decirlo todo antes de que alguien más llegara y les quitará lo más importante en sus vidas; ese amor que había entre sus ojos, entre sus manos, entre sus almas.  Permanecían ahí sentados mirándose  contemplándose  y pensando en lo bendecidos que eran por estar ahí. Debían estar agradecidos por tener a alguien en quién confiar, al final, el amor se trata de confianza. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Hola! Este es un modo por el cual podrás hacerme saber de cualquier cosa que pienses acerca del blog o de cualquier otra cosa. Si hay un fallo técnico por favor dímelo, te lo agradeceré muchísimo. Besos y abrazos, Mari. :)